REVIEW: Godspeed you! Black Emperor – Asunder, Sweet & Other Distress

By: Sergio González

 

The triumph of suspicion throws banality and foreseeability out the door, our eyes push the boundaries and all we can do is dive in. The beginning is always dramatic and its representations are falling water, creating puddles or streaming towards the immensity of the ocean. Let´s suspect, let´s be a symptom.

Asunder, Sweet & Other Distress is one song divided into four moments, a piece of work that cannot be listened to separately. With an opening of profound alternation, light that becomes darkness and vice versa, this album takes us through cold landscapes and somber atmospheres that make up a decidedly melancholic piece, one that drifts away from any canonic form, not just in form but beyond any consideration.

 

 

The latest work of the Canadian band is an album that designs new scenarios, a sort of ascetic exercise that becomes an ever-flowing stream towards pathos. Here, the dissonances are more moderate than in their previous creations and yet they continue with their perfect balance between melancholy and corrosion; that narrative tone, more personal and less collective, faithful portrait of a post-apocalyptic and claustrophobic world that Godspeed You! Black Emperor knows so well. Emotional isolation.

Asunder, Sweet & Other Distresses is the soundtrack of an overcrowded urban reality that foresees a future in which the debris left behind by destruction is still there for everyone to look at and what we call culture hides behind the gaze of a demon, a compendium, a magmatic monolith that has fallen to tear apart the idler´s comfort, he who dies daily because of his own actions.

The eye is ever looking, the body is motionless and out of nowhere, the experience is power. The contact with the abrupt ground and the peace, ever so hard to reach, both turn into a long journey among hills. Thus, the road towards the top is prepared, the Summit of a colossal monument that is Godspeed You! Black Emperor.

This is an honest record: a certificate of sincerity and hope, one that doesn´t raise doubts about a band that creates out of necessity instead of a vulgar need for attention.

El triunfo de la sospecha arroja la banalidad y la previsibilidad fuera de la puerta, nuestros ojos empujan las limitaciones y lo que nos queda es sumergirnos. El comienzo siempre es dramático y las representaciones son agua que cae, que se estanca en lagos o crea corrientes para desembocar en la inmensidad del mar. Sospechemos, seamos un síntoma.

Asunder, Sweet & Other Distress es una sola canción dividida en cuatro momentos, una obra que no se puede escuchar fragmentada. Con una apertura de marcada alternancia; luz que posteriormente deviene en oscuridad y oscuridad que muta en luz; este disco nos lleva por parajes fríos, atmósferas sombrías que van caracterizando una obra decididamente melancólica que se aleja de cualquier forma canónica; no sólo en términos de forma, sino más allá de cualquier consideración.

La última placa de la banda canadiense es un álbum que diseña nuevos escenarios, una especie de ejercicio ascético que se convierte en un flujo incesante que invita al pathos. Aquí las disonancias son más moderadas que en el pasado; pero continúan el perfecto equilibrio entre melancolía y corrosión; ese tono narrativo más personal y menos colectivo, retrato fiel del mundo post-apocalíptico y claustrofóbico que Godspeed You! Black Emperor conoce a la perfección; el aislamiento emocional.

Asunder, Sweet & Other Distress es la banda sonora de una realidad urbana de hacinamiento que prevé un futuro en el que los restos de la destrucción permanecen bajo la mirada de todos; y aquello que llamamos cultura, se esconde detrás de la mirada de un demonio, un compendio, un monolito magmático que ha caído para despedazar el confort del dormido, aquel que día a día muere por sus propias acciones.

La mirada es atenta, el cuerpo inmóvil y, de repente, la experiencia es fuerza: el contacto con el terreno abrupto y la tranquilidad, cada vez más difícil de alcanzar, se convierten en un largo viaje entre las colinas; así se prepara el camino hacia la cumbre, esa cima de un monumento colosal llamado Godspeed You! Black Emperor.

Éste es un registro honesto: certificado de sinceridad y esperanza, un disco que no suscita dudas acerca de una banda que crea por necesidad y no por la vulgar necesidad de atención.

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